miércoles, 1 de julio de 2015

UNA FRASE MUY CERTERA DE PAULO COELHO

Hola a todos.
Hoy, me gustaría compartir con vosotros una frase muy cierta del escritor portugués Paulo Coelho. 
Escritor, filósofo y articulista. 
Sus novelas guardan una reflexión sobre la vida y una enseñanza sobre cómo hemos de tomárnosla. 
Mi novela favorita fue la descarnada Once minutos. 
La frase es la siguiente:

"Lo que piensen los demás de ti no es tu problema". 

Es verdad. 
No hemos de vivir pendientes de lo que los demás digan o piensen sobre nosotros porque, entonces, no podríamos vivir en paz con nosotros mismos. 

martes, 30 de junio de 2015

LUGARES QUE VALE LA PENA CONOCER

Hola a todos.
No voy a negar mi gusto por las historias que transcurren en islas pequeñas y en pueblos y aldeas que hoy están deshabitados. Es algo que siempre me ha llamado la atención.
En la E.S.O leímos Robinson Crusoe. 
Me llamó muchísimo la historia de un naufrago que sobrevive durante años en una isla desierta. Su relación con el joven Viernes...Dos personas que conviven solas en un entorno que está tan aislado del mundo que podría decirse que está en otra dimensión.
Reconozco que adoro la película El Lago Azul. Soy de las que disfrutó viendo la historia de amor inocente y, al mismo tiempo, apasionado entre Emeline y Richard. En otras circunstancias, no habría ocurrido nada entre ellos.
Empezando por la época en la que transcurre la historia. Hablamos de finales del siglo XIX y principios del siglo XX. También hemos de pensar en la relación familiar que les une. Son primos. De no haber terminado en esa isla desierta. ¿Qué habría ocurrido entre ellos?
Pero ellos se quedan solos cuando muere el adulto que les acompaña. Son niños.
Esa isla se convierte en un lugar donde sólo habitan ellos. Donde se sienten capaces de ser ellos mismos. Es un lugar aislado del mundo en el que nacieron.
Como estar en otra dimensión. O eso es lo que ellos piensan. Volvería a ver esa película del mismo modo que volvería a ver La Edad de la Inocencia. 
En esta última, los protagonistas no pueden ser ellos mismos. Viven en un entorno regido por las apariencias. Puede ser que los sitios pequeños sean más asfixiantes que los sitios grandes. Sobre todo, en los pueblos.
En un pueblo, todo el mundo se conoce. Se sabe a primera vista cuándo viene alguien de fuera.
Es lo contrario que ocurre en las ciudades. Uno se siente perdido en una gran ciudad cuando llega. No conoce a nadie.
Se tiene la visión romántica de que la gente de los pueblos es más hospitalaria que la gente de ciudad. Si una persona da buena espina, los vecinos se vuelcan para hacer que se sienta como en su casa.
En cambio, la ciudad da la sensación de que es mucho más fría. También está la fantasía de vivir en una isla. Existen islas que son propiedades privadas. Los ricos las compran con la idea de irse allí.
También está el caso de islas artificiales. Sí, como lo oís. Se han dado ya unos pocos casos. Y también con ricos...
Crean una isla artificial con la apariencia de ser una isla real. Se tiene la visión romántica de querer vivir aislado del mundo. En un lugar donde se pueda ser uno mismo. Como les ocurre a Richard y a Emeline. De no haber ocurrido lo que ocurrió (el naufragio) sus vidas habrían seguido unos cauces distintos.
Habrían mantenido una relación especial de primos, pero sin llegar a nada. Se habrían querido como hermanos.
Ella se habría casado con un buen partido y, antes o después, él se habría casado con alguna señorita adinerada. Pero el barco en el que viajan con el padre de Richard naufraga. Y ellos acaban solos en una isla. No tienen a nadie que les diga que está mal que den rienda suelta a sus sentimientos. ¿Acaso está mal que dos personas se demuestren su amor? En el mundo en el que les toca vivir, sí. O el mundo en el que se supone que deben vivir. Pero eso no ocurre en el mundo en el que ellos acaban viviendo. Donde las estrictas normas sociales no les alcanzan.
Me encanta escribir historias que transcurren en islas pequeñas. Lo malo es que para obtener información hay que usar el traductor de Google.
No viene información en español. Y la información que encuentro viene en inglés.
Estoy descubriendo lugares bonitos. Lugares pequeños...Pero con encanto...Donde uno quiere quedarse. Perderse.
El río Támesis está repleto de islas. Las estoy descubriendo una por una. ¡Y me encanta! Me estoy divirtiendo mucho. No son islas exóticas. Pero uno podría tener la sensación de estar viviendo en un lugar ajeno al mundo en el que vive. A pesar de que en esas islas sí les alcanzan los convencionalismos sociales. O, quizás, no les alcancen tales convencionalismos. Pueden ser ellos mismos. Pueden vivir. Pueden amar con total libertad.
Y eso es muy bonito.

 Una isla artificial.

jueves, 25 de junio de 2015

ILUSIONES ROTAS

Hola a todos.
¿Os acordáis de esta historia de la que subí un fragmento hace algún tiempo?
Me he animado a subir otro fragmento.
Veamos lo que le está ocurriendo a Alexander en el frente.
Ignoro cuándo volveré a subir más fragmentos de esta historia.

                                 No volvería a comer nunca más, pensaba Alexander, sumido en la oscuridad de la trinchera.
                                Ignoraba dónde estaba.
                                Sabía que había sido lanzado desde un avión en algún lugar cerca de la frontera alemana. Lo siguiente que recordaba era estar en aquella trinchera luchando contra los soldados alemanes. En su mente, los recuerdos se mezclaban. El olor de la pólvora y de la sangre derramada le habían enturbiado la mente.
                                  Alguien le llamó la atención. Era un compañero suyo, miembro de la Resistencia. O eso era lo que había entendido.
                                 Se suponía que todos estaban en el mismo lado. Acabar con el nazismo que parecía querer apoderarse de toda Europa. Se suponía que todos estaban luchando contra dictadores como Hitler.
                                  El precios a pagar, sin embargo, era demasiado horroroso. Numerosas vidas humanas...
                                 Alexander sólo sabía que debía de matar para poder sobrevivir. Pasaba todo el tiempo con el dedo pegado al gatillo. O recargando su arma. Se había convertido en una máquina de matar.
                                De saberlo Sophie. Ella nunca se lo perdonaría. Sophie aborrecía la violencia.
                               Alexander se aferraba a los recuerdos que tenía de Sophie. Si sobrevivía a la guerra, volvería a casa. A lo mejor, el hijo que iban a tener ya habría nacido.
                               No veía la hora de volver a estar con Sophie. De poder conocer a su hijo y de verle crecer. El mundo en el que nacería su hijo sería violento. Pero, a lo mejor, Dios mediante, no volvía a haber ninguna guerra. Alexander lo deseaba con todas sus fuerzas.
                            Debía de pensar en el enemigo como seres sin rostro. Si pensaba en las historias que había detrás, acabaría muerto. Debía de dejar a un lado sus sentimientos si quería regresar sano y salvo a su casa.

 

jueves, 18 de junio de 2015

¿LA SOCIEDAD CAMBIA?

Hola a todos.
Me gustaría hacer esta entrada aquí, en este blog. Es evidente que la sociedad ha cambiado. ¿Hasta qué punto ha cambiado?
¿Seguimos siendo tan intolerantes como lo éramos siglos atrás? Es evidente que debemos de ser algo más tolerantes que en la Edad Media. Por lo menos, ya no vamos deteniendo a gente acusándola de brujería.
Sin embargo, de algún modo, seguimos mirando con recelo al que es diferente de nosotros. No son todas las personas. Pero sí son varias personas las que miran de forma rara y recelosa a todo aquel que no se le asemeja. Parece que nos causa pavor sin motivo alguno. Da igual que venga de otro país. Da igual que esté postrado en una silla de ruedas. No sabemos el porqué sentimos un recelo que no deberíamos de sentir al estar en presencia de otra persona.
Se trata de disimular ese recelo estúpido. En otras ocasiones, no se disimula. Se actúa de un modo abominable.
La mujer puede trabajar. Ya no tiene que quedarse en casa con la pata quebrada, como se solía decir. Sin embargo, su sueldo es inferior al sueldo de los hombres. No es aceptada en muchos trabajos.
Ya se ha hablado en varias ocasiones de acoso sexual a mujeres en el Ejército. Se piensa en algunos casos que la mujer debe de ser el descanso del guerrero. Alguien que debe de quedarse en casa cuidando de los niños. ¡Pero no es así! Valemos mucho las mujeres. Valemos como los hombres. Lo mismo...¿No pueden ser tratadas como compañeras en el Ejército?
Y no estoy hablando sólo del Ejército. Estoy hablando de otros trabajos.
Una mujer que trabaja en una empresa no las tiene todas consigo. Se la puede despedir por quedarse embarazada. No logra el reconocimiento que se merece.
Sí, la sociedad ha cambiado. La mujer se ha incorporado al mercado laboral. Pero la gente todavía piensa que debería de quedarse en casa cuidando de los niños. Y son personas jóvenes las que lo piensan.
Los homosexuales pueden casarse. Pueden tener hijos.
Pero todavía se sigue despreciando a las personas por su orientación sexual. Decimos que somos tolerantes.
Pero se siguen apaleando a homosexuales. Decimos que somos tolerantes, pero nos cuesta trabajo asimilar que nuestro hijo o nuestra hija sea homosexual. En muchos casos, se encuentran con un apoyo a medias. Te apoyan de boquilla, pero, en su fuero interno, te rechazan. En otros casos, te rechazan directamente.
Sé que no es así en todos los casos. Sé que hay familias que apoyan a sus hijos incondicionalmente.
Que les cuesta trabajo asumirlo. Pero hay otras familias que no lo asumen. Y reniegan de su propia sangre.
El tema del sexo es idéntico.
Antes, un hombre podía acostarse con miles de mujeres y no pasaba nada. Si a una joven se la veía conversando sin hacer nada con un hombre, se le hacía la cruz y se la condenaba al ostracismo.
Debía de llegar virgen al matrimonio. Parece que la sociedad ha evolucionado en ese tema. ¿De verdad pensamos que una mujer puede disfrutar del sexo con la misma libertad que un hombre? No pasa nada con un hombre que se ha acostado con muchas mujeres.
Es más, se dice que ha obrado como un machote. Pero...¿Qué ocurre con la mujer?
Se dice que es una zorra. Por no poner una palabra más fuerte.
¿Se sigue permitiendo que una mujer disfrute del sexo con la misma libertad con la que está bien visto que lo haga un hombre? La respuesta está clara. Se la censura.
Entonces, ¿ha cambiado la sociedad? Hasta cierto punto, quiero pensar que ha cambiado su mentalidad.
Por lo menos, hay bastante más tolerancia que en tiempos pasados.


jueves, 4 de junio de 2015

LA ODISEA ESPACIAL DE DAVID BOWIE

Hola a todos.
En todos mis blogs, me gusta que haya algo de música, si bien no sé ponerla de fondo.
En esta ocasión, os traigo una canción que tiene sus años, pero que estoy segura de que os sonará.
Pertenece a la mítica banda sonora de la no menos mítica película 2001: Una odisea en el espacio. ¿Quién no se acuerda de Hal, el ordenador central de la nave, ambiguo y maligno a la vez?
Os dejo con el tema central de la película, Space Oddity, interpretada por el grandísimo David Bowie, quién estaba dando sus primeros pasos para convertirse en la estrella que es hoy. En el vídeo aparece siendo muy joven, aunque ya da muestras de cómo iba a acabar siendo. De hecho, esta canción acabó lanzándole a la fama.
Os dejo sin más con este fantástico tema:



sábado, 30 de mayo de 2015

GRANDES TÓPICOS DE LA NOVELA ROMÁNTICA: LA HERMANA DE ELLA

Hola a todos.
Lo sé. Había dicho en la entrada que hice ayer que no sabía cuándo volvería a hacer entradas en este blog.
Sin embargo, no quería dejar pasar la oportunidad de hablar sobre este tema.
Hacía tiempo que no hablaba de tópicos de la novela romántica. El tópico que quiero tratar hoy tiene que ver con la familia de ella.
En ocasiones, la protagonista es huérfana. En un 80% de los casos, vive sola.
O, en su defecto, vive con sus tíos. Ya hemos hablado anteriormente de las primas de la protagonista. Pero hay veces en la que nuestra heroína sí tiene familia.
Tiene un padre. O tiene, además, una madre. Pero también tiene una hermana.
La relación entra la protagonista y su hermana puede varias. Tenemos varios ejemplos en la novela romántica. No hace mucho, se publicó una novela romántica que transcurría en Japón. Durante el siglo XVII...
Me llamó la atención el argumento. La protagonista se llamaba Hannah. Tenía una hermana que era menor que ella, Kate.
Las dos no podían llevarse peor. Kate le tenía envidia a Hannah porque era todo lo que ella no era. Y, a su vez, Hannah le tenía unos celos inmensos a Kate.
La relación entre las hermanas puede estar marcada por los celos. La protagonista es todo lo que no se espera que sea una dama de su tiempo. Es terca e impulsiva.
Por lo general, es pelirroja. Tiene una gran tendencia a meterse en líos.
Después de leer unas cuantas novelas románticas, me he dado cuenta de que el 90% de las protagonistas no se ajustan a los cánones de su tiempo. Da igual su estatus social. Tienen que salirse todas de la tangente. ¿Todas? Así es.
La protagonista tiene una hermana. Puede que sea la hermana mayor. De ser la hermana mayor, será todo un ejemplo a seguir. Puede que ya esté casada. O puede que sus padres le estén buscando un marido durante la novela. De estar casada, no habrá ningún problema.
Estará casada con alguien que no pertenece a la novela. O, en su defecto, con el segundo hijo de un aristócrata.
Incluso, es probable que tenga hijos. Entonces, veremos a la protagonista jugar con los sobrinos. Esto último es importante.
El héroe de la historia verá a la protagonista jugar con los sobrinos. Entonces, se dará cuenta de lo mucho que le gustan los niños. Y la verá tan alegre y tan despreocupada que sus sentimientos hacia ella irán en aumento.
En ese caso, las dos hermanas estarán muy unidas. Sin embargo, no siempre es así. Volvemos a una novela sobre la que he hablado antes.
En Un año y un día, la protagonista, Jane, tiene dos hermanas mayores, Kate y Mary. Y no se lleva bien con ninguna de las dos. Kate y Mary están casadas y tienen hijos.
La autora nos dice que están celosas de su hermana porque puede hacer lo que le venga en gana. Y la abuela, Megotta, parece odiarlas.
A mí me dio esa impresión. De acuerdo, Jane es la protagonista. Jane tiene que ser el ojito derecho de la abuela. A Jane tiene que enseñarle todo lo que sabe.
¡Pero las otras dos son también sus nietas! Odio cuando aparecen los favoritismos entre familiares en las novelas. Por desgracia, esas cosas también pasan en la vida real.
No recuerdo en qué otra novela de Virginia Henley pasa lo mismo. Ella se lleva a matar con todas sus hermanas. Tiene cuatro hermanas. Dos mayores...Y dos menores...Los cuñados están enamorados de ella. Todos los hombres del pueblo están enamorados de ella. Es una Mary Sue, pensé cuando la leí. Ni me acuerdo de su nombre. Sólo sé que la protagonista se llama Sara.
Y, por supuesto, era la favorita de su madre. Decía que era la única que había sido concebida con amor. De acuerdo, tus otras hijas no fueron concebidas con amor.
¡Pero también son tus hijas! En estos casos, la hermana que se sale de los cánones establecidos es la que más posibilidades tiene de hacer una buena boda.
El aristócrata de turno aparecerá. Intentarán casarlo con la hermana que se ajusta a lo que debe de ser una señorita de su tiempo. Pero él quedará impactado por los encantos de la otra, la que no es ninguna dama. Como el verla disparando. O montada a caballo a horcajadas. O soltando alguna palabrota.
Todo esto es verdad. Cuanto más desabrida es la protagonista, más probabilidades tiene de casarse con un duque.
En otros casos, ella tiene una hermana menor. La protagonista va camino de convertirse en una solterona.
La hermana menor ha sido presentada en sociedad, donde ha tenido un grandísimo éxito. O está a punto de ser presentada en sociedad.
Naturalmente, es todo lo contrario a la hermana en el físico y en el carácter. Se ajusta a los cánones de belleza inglesa. Todos esperan que haga una buena boda al finalizar su primera temporada. Pero eso no ocurre.
La hermana menor no querrá casarse con nadie. Rechazará a todos sus posibles pretendientes.
O, en su defecto, se casará con alguien que ni siquiera es rico. Me acuerdo de una de las grandes novelas de Julia Quinn. ¿Os acordáis de El vizconde que me amó?
El personaje de Edwina Sheffield, la hermana menor de Kate, la protagonista, podría protagonizar cualquier fanfic. Debutó en sociedad con un éxito arrollador. El protagonista, Anthony, quería casarse con ella.
Luego, naturalmente, quedó prendado del carácter desabrido de Kate. Y se casó con ella. Y tuvieron su final feliz de rigor. ¿Qué fue de Edwina?
Al final de la novela, y no digo muchos spoilers, decía que estaba enamorada de un tal mister Bagwell. Yo creo que la Quinn se sacó a aquel personaje de la manga para no dejarla sola. Bagwell no tenía dinero. No era aristócrata.
Naturalmente, no podía competir con alguien tan rico y tan poderoso como el vizconde de Bridgerton. ¿Alguien sabe algo de Edwina? ¿Se casó finalmente con mister Bagwell?
Es todo un misterio. Edwina desaparece de la saga sin dejar ni rastro.
Cosa rara...Kate decía adorar a su hermana. ¿Y no tiene contacto con ella? ¿No se la menciona en ningún momento ni siquiera de pasada?
Aunque parezca mentira, eso es lo que ocurre. Kate ni siquiera menciona a su hermana. Los únicos sobrinos que tiene son los hijos de sus cuñados, los hermanos de Anthony. Con el que está felizmente casada, evidentemente.
Lo que le ocurrió a Edwina podría ser digno de ser escrito en cualquier fanfic. ¿Se casó con mister Bagwell? ¿Se casó con otro? ¿Se hizo monja y no se casó con nadie? ¿Se convirtió en una solterona? ¿O se lió con su cuñado Anthony?
Eso podría estar bien porque explicaría el porqué Kate no habla de su hermana. Es mi lado cínico. Tenía que decirlo.
En algunos casos, se dice que la hermana tiene celos de la protagonista, pero se omite que la protagonista está celosa de la hermana. No quedaría bien en la futura heroína el sentir celos. Tan sólo puede sentir una punzada de envidia. 
Pero se le pasa porque quiere a su hermana. ¿O no la quiere tanto como dice?

  Portada de la novela de Virginia Henley Un año y un día. La pena es que no se ahonda más en la mala relación familiar de la protagonista porque habría estado bien.

viernes, 29 de mayo de 2015

ALGO PROHIBIDO

Hola a todos.
No sé cuándo volveré a hacer entradas en el este blog. Me he tomado un descanso con mis blogs secundarios porque siento que lo necesito.
De vez en cuando, abriré alguno para que le dé el aire.
De momento, aquí os dejo con el que será, por el momento, el último fragmento de mi relato Algo prohibido. 
Espero que os guste.

-Profesor...-dijo Violet-Necesito hablar con usted. ¿Le importa?
                       David alzó la vista del montón de trabajos que tenía que corregir. La clase había terminado un rato antes.
-Puedes contarme lo que quieras-la invitó.
                       Había notado a Violet distraída en clase. Lo cierto era que le parecía una alumna extraordinaria.
                         Había algo especial en ella.
-Yo...-titubeó Violet.
                         David dejó a un lado los trabajos. Se puso de pie. Le criticaban porque decía que era demasiado permisivo con sus alumnas.
                         Pero él pensaba que castigos tales como el uso de palmetas era demasiado cruel. Lo había padecido él mismo en sus propias carnes tanto en su niñez como en su adolescencia. Intentaba ser un buen profesor usando sus propios métodos.
                          Violet se puso roja como la grana.
-¿Ocurre algo?-la interrogó David-Puedes contármelo. ¿Has discutido con alguien?
                           Violet no sabía cómo empezar. Le parecía una locura lo que estaba a punto de hacer.
-Usted tiene ya sus años-atacó-Y habrá estado enamorado.
-No soy tan viejo como piensas-se rió David-He estado muy centrado en mis estudios-No se arrepentía de haberse pasado días enteros encerrado en su cuarto estudiando-Lo cierto es que nunca me he enamorado-Tenía que ser sincero-No sé lo que significa eso.
-Entonces...-titubeó Violet-Usted...
                          Se alejó de David. Cada vez que entraba en clase, lo hacía contenta. Porque iba a verle.
-No lo puede entender-murmuró-No lo entiende.
-¿El qué no entiendo?-quiso saber David.
-No entiende lo que uno siente cuando está enamorado, profesor.
-¿Es que estás enamorada?
-Sí...
-¡Oh!
                              David carraspeó con nerviosismo.
                             El corazón de Violet comenzó a latir a gran velocidad.
-Y él...-murmuró-No...
                             Las mejillas de Violet se tiñeron de grana. Se había armado de valor para poder confesarle a David lo que sentía.
                             De pronto, le parecía que estaba cometiendo un terrible error. Después de todo, era su profesor. Era mayor que ella.
                             Dentro de algún tiempo, sería presentada en sociedad. Tendría la oportunidad de viajar a Londres. Pero la idea no le agradaba demasiado. No quería casarse con nadie. Tan sólo quería estar cerca de David. El joven profesor no sabía qué decir. Entendía que Violet tenía derecho a enamorarse. Se repitió así mismo que la chica era su alumna. No podía mirarla de otra manera.
-¿Le conozco?-le preguntó.
-Sí...-respondió Violet-Lo conoce.
-¿Puedo saber cómo se llama?
                           Violet se acercó a David. Lo que vino a continuación no supo explicarlo.
-Es alguien de aquí-contestó-Un profesor...
-¿Un profesor?-se extrañó David.
                             Su voz sonó ahogada. Y, entonces, todo ocurrió.
                            Violet rodeó su cuello con los brazos y empezó a llenar de besos su cara. David no fue capaz de separarse de ella y se sorprendió así mismo estrechándola contra su cuerpo. Llenando de besos su cara. Acariciando su cabello con la mano.
                            De pronto, los labios de ambos se encontraron y se fundieron en un beso lleno de ternura y, al mismo tiempo, de pasión.