En el fragmento de hoy de Caminos cruzados, Paula y Pedro vuelven a verse.
¿Qué pasará entre ellos?
¡Vamos a averiguarlo!
-Señor, tiene una visita-le informó una criada a Pedro.
El joven se encontraba en su despacho cuando la criada entró y le informó que había venido alguien a verle.
Paula estaba en el salón.
Pedro se quedó sin habla cuando la vio.
Se acercó a ella hipnotizado.
-Tengo una cosa que decirte-atacó Paula-Yo también te amo.
Se hizo el silencio durante un instante que a Paula se le hizo eterno. Le había costado mucho trabajo tomar aquella decisión.
-Paula...-murmuró Pedro.
La joven sonrió tímidamente. Su corazón latía a gran velocidad. Sentía que Pedro era el hombre de su vida. Estaba enamorada de él. No podía seguir negándolo por más tiempo.
-Lo único que quiero es que no hayas cambiado de opinión-dijo Paula.
-No he cambiado de opinión-le aseguró Pedro-Te amo, Paula. Y deseo hacerte feliz.
-Con tus palabras, ya me haces feliz.
-Te haré feliz con mis palabras. Con mis gestos...Con mi amor...Con mi adoración...
Paula sintió cómo algo en su interior empezaba a dar saltos de alegría. Era su corazón. Se sintió la mujer más feliz del mundo. Pedro y ella estarían siempre juntos.
-Iré a pedir tu mano en matrimonio a tus padres-afirmó Pedro-Le diré a tu padre que me muero por ti. Que quiero hacerte feliz.
-Tendrás que insistirle mucho-sonrió Paula.
-¡No me importa!
-Lo sé.
Los dos acabaron fundiéndose en un beso largo y denso.
Pedro llenó de besos el rostro de Paula.
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